Tratamientos
Radiofrecuencia y láser para várices: cómo funcionan
Qué es la ablación endovenosa con radiofrecuencia o láser, quién es candidato, cómo es el procedimiento, la recuperación y en qué se diferencia de la cirugía.

Durante muchos años, el tratamiento de las várices grandes era la cirugía para retirar la vena safena. Hoy, en la mayoría de los casos, existe una alternativa menos invasiva: cerrar la vena enferma desde adentro con calor, usando radiofrecuencia o láser. A este procedimiento se le llama ablación endovenosa.
Qué problema trata
Muchas várices nacen porque una vena principal de la pierna, casi siempre la safena, tiene las válvulas dañadas y deja que la sangre se devuelva hacia abajo. Mientras ese reflujo siga, las várices tienden a volver aunque se traten las ramas visibles.
La ablación se dirige justamente a esa vena principal. Al cerrarla, la sangre se desvía por las venas profundas, que están sanas, y las várices que dependían de ella dejan de llenarse.
Quién es candidato
La decisión se toma después de un Eco Doppler, que muestra qué venas tienen reflujo, su tamaño y su recorrido. En general es una opción para personas con várices que causan síntomas (pesadez, dolor, hinchazón) o cambios en la piel, cuando el Doppler confirma reflujo en la safena.
Las guías europeas de cirugía vascular recomiendan la ablación térmica endovenosa como primera opción para tratar la safena insuficiente, por encima de la cirugía tradicional, cuando la anatomía lo permite.
Cómo es el procedimiento
- Marcación y anestesia local. Se revisa la vena con ecografía y se aplica anestesia en la piel.
- Punción guiada por ecografía. Por una punción pequeña, sin necesidad de una herida grande, se introduce un catéter (radiofrecuencia) o una fibra (láser) dentro de la vena.
- Anestesia alrededor de la vena. Se inyecta un líquido anestésico a lo largo del trayecto, que protege los tejidos vecinos del calor.
- Cierre de la vena. El catéter o la fibra calientan la pared de la vena mientras se retiran poco a poco. La vena se cierra y con los meses el cuerpo la reabsorbe.
Es ambulatorio: el paciente camina al terminar y se va a casa el mismo día. Según el caso, en la misma sesión o después, se tratan las várices de las ramas con microcirugía o con escleroterapia.
Radiofrecuencia o láser
Las dos técnicas funcionan con el mismo principio, que es cerrar la vena con calor, y tienen buenos resultados. La elección depende del tamaño y la forma de la vena y de la experiencia del especialista. Lo importante no es tanto el aparato como un buen estudio previo y una técnica bien hecha.
La recuperación
- Caminar desde el primer día es parte del tratamiento.
- Se usa una media de compresión durante el tiempo que indique el médico.
- Es normal sentir tirantez a lo largo del muslo o la pierna, y tener algunos moretones, durante una o dos semanas.
- La mayoría de las personas vuelve a sus actividades habituales en pocos días. El ejercicio intenso se retoma según la indicación médica.
Riesgos
Es un procedimiento seguro, pero como todo tratamiento tiene posibles complicaciones, poco frecuentes: inflamación de la vena tratada, alteraciones de la sensibilidad en la piel, manchas y, de forma rara, trombosis. Por eso se hace un control con ecografía después del procedimiento.
Consulta de inmediato si después del tratamiento notas hinchazón importante de la pierna, dolor fuerte en la pantorrilla o falta de aire.
¿Es para ti?
Solo una valoración con Eco Doppler permite saberlo. En la consulta revisamos tus venas y te explicamos qué opción conviene en tu caso. Puedes agendar tu valoración aquí.
Referencias
- Tratamiento no invasivo de venas varicosas. MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.
- Venas varicosas: diagnóstico y tratamiento. Mayo Clinic.
- European Society for Vascular Surgery (ESVS) 2022 Clinical Practice Guidelines on the Management of Chronic Venous Disease of the Lower Limbs. Sociedad Europea de Cirugía Vascular.
